Quince años sin nuestro querido Toño, 15 años sin Verdad, sin Justicia

Y un baile y jaloneo de cifras que muestra la humillación de las autoridades hacia nuestros seres queridos desaparecidos

Ciudad de México, 25 de enero de 2015

Agradezco este espacio, la presencia de cada uno de ustedes en este día marcado de emociones y de asombro ¡¡¡Si!!! de asombro. Nunca pensé llegásemos como familia a 15 largos años, tres lustros sin nuestro hijo el Ing. José Antonio Robledo Fernández; llegar a este día sin Verdad, sin Justicia plena, sin Reparación y sin Repetición.    

En los últimos meses del año que acaba de terminar nos vimos sacudidos por el “baile de cifras” dadas el 15 de diciembre de 2023 por la Secretaría de Gobernación al presentar el Resultado de la Estrategia Nacional de Búsqueda Generalizada de Personas Desaparecidas emprendida en mayo de 2023. Se informó que el saldo era de 110 mil 964 registros, de los cuales 16 mil 681 fueron localizados, 17 mil 843 personas fueron ubicadas (con datos que están a salvo, pero sin confirmación presencial), 26 mil 090 registros sin datos suficientes para corroborar identidad, 36 mil 022 sin los nuevos domicilios o teléfonos para confirmar la búsqueda, y 1 mil 091 duplicados; entre los localizados están 197 en algún penal. Tras esta revisión, sólo hay 12 mil 377 desapariciones confirmadas. Un día antes, el 14 de diciembre de 2023, se reportaba en el RNPD 113 mil 317 personas desaparecidas en México. Se informa además que se logró este resultado cruzando la base de datos de desaparecidos con programas sociales, registros en diversas dependencias, trámites administrativos y la vacunación contra el Covid-19.

Dada la explicación, no nos satisfizo y nos pronunciamos en contra como familiares de personas desaparecidas en México, a los que buscamos incansablemente, la falta de sensibilidad para dar a conocer esta información de la cual no tenemos certeza ni trasparencia en la metodología usada para que el gobierno se aboque a buscar sólo a 12 mil personas desaparecidas.

El 27 de diciembre de 2023 sale la nueva Titular de la Comisión Nacional de Búsqueda a cambiar una vez más la cifra de personas desaparecidas, quedando en 92 mil desaparecidos. Dicha nota aparece en el periódico Reforma aclarando que de 110 mil que había reportados, 16 mil personas fueron localizadas y se siguen buscando 92 mil con diferentes niveles de aproximación.

En el caso de mi hijo, hice una consulta rápida. En el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) existen cuatro reportes con diferentes datos cada una y solamente en uno de dichos reportes, hay una fotografía que no es de un lugar oficial como INE o que yo se las haya proporcionado.

https://consultapublicarnpdno.segob.gob.mx/Home/Index

Y en el nuevo sitio https://busquedageneralizada.gob.mx/consulta/ existen dos registros, solo que en uno aparece con apellido de su papá. Además de datos imprecisos como edad, etc.

Así como mi hijo José Antonio, tenemos conocimiento de muchos más de nuestro colectivo. Por eso para nosotras las familias, estos datos de un registro que desde hace 10 años se inició, se convierten en noticias de por sí devastadoras, son una puñalada que nos digan esto en pleno diciembre.

Porque transitar diciembre para una familia con un ser querido desaparecido es sumamente difícil.  Por tradición las reuniones de Navidad y Año Nuevo son de índole familiar; esa silla vacía nos duele infinitamente y vernos envueltos en un “baile de cifras”  pretendiendo restar personas desaparecidas  a un registro que se alimenta con el  número de  Actas Circunstanciadas, Averiguaciones Previas, hoy en día Carpetas de Investigación, sabido es que las Fiscalías de los fueros común y federal esconden el número real y tardan en alimentar esas bases; sabemos de antemano que la cifra negra de la desaparición de personas es inimaginable y difícil de cuantificar; a través de los colectivos nos sumamos  los familiares  para rechazar la ridícula cantidad de 12 mil personas que serían buscadas a partir del 2024, reconociendo que hay investigaciones serias  que afirman que  diariamente en México desaparecen 26 personas.        

Ante la duda y desconfianza de la sociedad civil acerca de la desaparición de personas en México, a raíz de este “jaloneo de cifras” de que aun se estigmatiza o criminaliza a las personas desaparecidas, quiero hablarles del sufrimiento constante por el que pasamos las familias con un hijo/hija, un padre, una madre, un hermana o hermano desaparecido.  

La desaparición forzada es el mayor acto de humillación contra la vida. Cuando un hijo/a desaparece la vida se torna sin sentido para su familia nuclear, la noticia nos aniquila al no saber qué hacer, el no saber si está vivo o muerto, se convierte en una pérdida incierta, inconcreta, difuminada en la posibilidad de que sea sólo un sueño del que se espera despertar; a esto se le conoce como “pérdida ambigua” que llega cuando no existe una constatación, un certificado de defunción o un cuerpo por enterrar. Se da cuando desaparece una persona por guerra, por tragedias naturales, accidentes aéreos o de navegación o por situaciones de violencia extrema como ha sucedido y sucede en México.   Esto afecta gravemente el bienestar psicológico de nosotras como familias, vivir en constante incertidumbre por no saber dónde está es posible que pasemos toda la vida buscando respuestas, tendemos a aislarnos social y emocionalmente como resultado de este proceso a lo que se le denomina “Aislamiento del dolor sin final”. La urgencia de la atención a la salud mental de las familias es importante, ya que, al vivir en constante estrés, nos lleva a sufrir diversas enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes, etc. Va minando la salud hasta llegar a “dejarnos morir” como ha sucedido con 23 compañer@s de nuestro colectivo Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila y en México (FUUNDEC-M). Urge crear conciencia entre las instituciones de salud pública para dar apoyo a las familias, entre los círculos académicos y la opinión pública vigilar que se dé atención integral a esta parte de la población que crece día a día ante el embate de violencia e inseguridad que priva en México.               

La Dra. Pauline Boss ha investigado el fenómeno de la desaparición de personas trabajando con familiares de desaparecidos en la guerra de Vietnam, en Kosovo y en Japón dándole el nombre de “Pérdida Ambigua” siendo pionera en ese tema. En 2006 escribió el libro “Loss, Trauma and Resilience, Therapeutic work with ambiguos Loss” el cual constituye una excelente base para ayudar a los familiares a convivir con la ambigüedad y centrase en su propio bienestar.    

Lo importante como familia desde el amor y el compromiso para nuestro amado Toño es honrarlo en cada acción, resignificar su vida, recordar y recordarles a quienes negligentemente le negaron el derecho a la seguridad, que al Estado le falta mucho por hacer, que en el tema de la prevención no se ha hecho absolutamente nada, que seguiremos incansablemente ¡Hasta encontrarle, Hasta encontrarles!

Cierro con una frase de Martin Luther King “La Pregunta más urgente y persistente en la vida es: ¿Qué estás haciendo por los demás?

Gracias por su atención.  

Ma. Guadalupe Fernández Martínez. Madre

José Antonio Robledo Chavarría. Padre

Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila y en México (FUUNDEC-M)