José Francisco Juárez Adriano regresó a casa, pero seguimos exigiendo Verdad y Justicia por su desaparición forzada

Pedimos un regreso digno sin revictimizar a las familias

Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición

21 de julio del 2026, Coahuila, México

Al Gobernador del Estado de Coahuila Manolo Jiménez Salinas

Al Secretario de Gobierno del Estado de Coahuila Oscar Pimentel González

Al Fiscal General del Estado de Coahuila Federico Fernández Ordóñez

Al Fiscal de Personas Desaparecidas José Ángel Herrera Cepeda

Al Comisionado de Atención a Víctimas Ricardo Martínez Loyola

A la Comisionada Local de Búsqueda Gabriela Noguez Sandoval

Al Ombudsman de la Comisión de DH de Coahuila José Angel Rodríguez Canales

Al Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias

Al Comité de las Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada

El 2008 fue un año trágico para decenas de familias de Coahuila. Sabemos que no fue el único año pues compañeras de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila y en México (FUUNDEC-M) vivimos en carne propia esta grave violación a nuestros derechos humanos: la desaparición forzada, violación tan grave que nunca prescribe. Tenemos casos documentados desde el 2007 pero en 2008, 2009 y los siguientes años vivimos un verdadero terror en nuestras familias y territorios.

Hoy, después de 18 años y por primera vez para una de las familias de FUUNDEC-M, nos dan la noticia de que José Francisco Juárez Adriano nos lo regresan a casa. NO es una noticia alegre pero sí representa un poco de descanso para una familia en la que, a un papá, a un esposo, lo desaparecieron y le arrebataron la vida. Sin embargo, aún no sabemos quién lo hizo, quién lo desapareció junto con Javier Burciaga y diez meses después a Luis Carlos Burciaga Ramos porque las autoridades de Coahuila decidieron ser omisas y pasaron de largo una investigación exhaustiva para buscarlos lo más pronto posible.

A José Francisco lo encontraron en una fosa hace más de un año, eso nos dijeron en la notificación realizada el pasado 16 de julio. Una notificación que revictimizó a la familia al utilizar un lenguaje con tecnicismos que no ayudaron en ese momento, violentando así el Protocolo de Actuación Nacional de Notificación y Entrega Digna de Persona Identificada1.

Aún así, con muchas dudas, se decidió recibir a José Francisco Juárez Adriano. Ya está con nosotras, porque es de nosotras desde el momento en que decidimos caminar en colectivo. Y pensamos en abrazarlo, en decirle que siempre lo buscamos, que acudimos a las mesas de diálogo con la esperanza de que nos dijeran qué habían investigado para encontrarlo.

Pero no pudimos darle un entierro digno porque no sólo no avisaron a nuestras asesoras que tenían el dictamen del Centro Regional de Identificación Humana (CRIH) Blanca Isabel Martínez Bustos desde el mes de mayo, sino que incumplieron el Protocolo de Actuación Nacional de Notificación y Entrega Digna de Persona Identificada y el Protocolo Homologado de Investigación porque no lo conocen ni les interesa saber de leyes. Tampoco pudimos planear una notificación digna y una entrega en el CRIH que lleva el nombre de nuestra querida asesora, ni usar sus salas con las que nos nombran como -familias- porque hacen todo para sacarnos lo más posible y no atendernos con dignidad y respeto y para que no demos a conocer lo que pasa en realidad en el estado que presume ir a Pasos de Gigante.

En Coahuila, donde las familias son atendidas en mesas y mesas de trabajo, estos derechos se supone que los garantiza la Comisión Estatal de Atención a Víctimas (CEAV) a través del Programa de Familias de Personas Desaparecidas (PROFADE), quien tiene un tope de19 mil 999 pesos para cubrir una situación general, sin especificar el tema de gastos funerarios, porque si se pasa un peso, no está autorizado hasta que se reúne el Comité y decida si otorga o no el apoyo. Estas decisiones siguen violentando nuestros derechos como víctimas indirectas del delito y se sigue practicando la omisión por parte de las autoridades que deben respetar, proteger y garantizar nuestros derechos.

Desde la CEAV contactaron a la familia para que, a través de unas fotos enviadas por teléfono, escogiera un ataúd, el cual fue enviado en una camioneta deteriorada, por lo que se tuvo que pedir el cambio, lo que originó que se prolongaran las horas y terminar la inhumación en el panteón municipal a las 10:00 de la noche del sábado 18 de julio, todo porque a partir de ayer, 20 de julio, iniciaban período vacacional las instituciones públicas. ¿Eso es digno después de tantos años desaparecido y que informaran que había sido asesinado? Seguimos viviendo tortura, trato cruel, inhumano y degradante y muchas otras violaciones a nuestros derechos2.

¿Qué sentimos? Rabia, indignación, impotencia, porque aunque ya se identificó a José Francisco, no existe una investigación que nos lleve a saber la Verdad y a obtener Justicia y los procesos por los que hemos luchado tantos años carecen de total transparencia ¿Quién nos regresa los años perdidos? ¿Las celebraciones de cumpleaños, navidades, día del padre, día de la madre? ¿Los logros profesionales o simplemente un domingo de descanso en la tranquilidad del hogar?

Por eso, hoy hacemos una denuncia pública para que:

1. Las autoridades continúen con las investigaciones para que garanticen, respeten y protejan los derechos de la familia de José Francisco Juárez Adriano y se siga buscando a Javier Burciaga desaparecido con él el 26 de octubre del 2008 en Matamoros, Coahuila.

2. Se instruya a todas las autoridades estatales responsables para cumplir íntegramente el Protocolo Homologado de Investigación y el Protocolo Nacional de Actuación de Notificación y Entrega Digna y los demás protocolos en la materia en todas las actuaciones futuras y se aborde de manera inmediata el tema en el Mecanismo Estatal de Seguimiento establecido en la Ley de Desaparición para poder armonizar las leyes y políticas.
3. Se inicien las investigaciones administrativas correspondientes respecto de las personas servidoras públicas cuya actuación u omisión ha impedido la armonización de la normativa interna y el cumplimiento de los protocolos obligatorios, generando revictimización y afectaciones continuadas a los derechos de las familias y a quienes en este caso actuaron y siguen actuando con dolo para sacarnos de la asesoría a las familias de personas desaparecidas. 
4. Se adopten las medidas institucionales necesarias para garantizar la autonomía técnica, científica y operativa del Centro Regional de Identificación Humana “Blanca Isabel Martínez Bustos” respecto de las áreas responsables de la investigación penal, conforme a los principios internacionales de independencia pericial y a las recomendaciones formuladas por organismos internacionales especializados y se publique de inmediato la convocatoria para seleccionar al titular con los más altos criterios técnicos y científicos que garanticen confianza en las instituciones. 
5. Se reconozca formalmente al Centro Diocesano para los Derechos Humanos Fray Juan de Larios A.C. como organización defensora de derechos humanos y representante designada libremente por las víctimas para acompañar jurídica, técnica y psicosocialmente todas las diligencias relacionadas con la investigación, búsqueda, identificación y acceso a la verdad.  
6. Se informe por escrito a las familias sobre las medidas adoptadas para garantizar el cumplimiento de los estándares nacionales e internacionales de debida diligencia, participación efectiva y no repetición.

Como colectivo y centro asesor reprobamos y denunciamos el trato horrible de las autoridades hacia la familia y hacia el centro. El discurso de que en Coahuila se atiende a las familias de personas desaparecidas es una simulación que se queda en las mesas de diálogo, en la teoría, pero no en la práctica: y eso lo confirmamos, que no les interesan las personas ni lo que hacemos.

Seguimos con la exigencia de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición y no descansaremos hasta encontrarles y recibir un trato digno por parte de las autoridades.

¿Por qué les buscamos? ¡Porque les amamos!
¡Basta de impunidad!

Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila y en México (FUUNDEC-M)
Centro para los Derechos Humanos Fray Juan de Larios